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OPINIÓN Jueves 15 de Noviembre de 2018 www.tribunadelabahia.com.mx 02 DE LA BAHÍA TRIBUNA SÍGUENOS: www.tribunadelabahia.com.mx Directora: L.C.C. Noemi Zamora Reynoso Editor: Arnulfo Guzmán Jiménez Gerente de Circulación: Carlos Loera Robles TRIBUNA DE LA BAHÍA es una publicación diaria, fundada en Septiembre de 1989 y orgullosamente editada, im- presa y distribuida por Compañía Periodística Sudcaliforniana S.A. de C.V. Oficinas: 21 de Marzo 1174, Col. Lomas de Coapinole, CP48290, Puerto Vallarta, Jalisco. Servicios informativos: Notimex, AFP y Agencia Reforma. Licitud de Título 5445 y de contenido 4216. Precio del ejemplar: $9.00. Contacto: (322) 226 0800 tribuna_redaccion@ yahoo.com.mx Está prohibida la reproducción total o parcial de los artículos, mismos que son responsabilidad exclusiva de sus autores. Las ciudades fronterizas tienen un encanto peculiar al estar ubi- cadas en los límites nacionales, constituyendo espacios de borde donde parece incrementarse las complejidades que resultan al compartirse los territorios. En sociedades consolidadas como las europeas, las fronteras dejaron de ser cerradas y rígidas eliminándose los puestos de control gracias al acuerdo de Schengen, que entró en operación en 1995. Este convenio congrega a varios países de Europa, los cuales suprimieron los controles en las fronteras interiores (entre esos países) y trasladaron esos controles a las fronteras exteriores (con países terceros). En el caso de América Latina, las fronteras siguen siendo espacios de control de la fuerza del Estado debido al pasado autoritario que nos caracteriza. En estos contextos, destaca La Triple Frontera (ubicado en la intersección de Argentina, Brasil y Paraguay, cerca de las famosas cataratas del Iguazú) y Leticia) o las Tres Fronteras, de Tabatinga en Brasil, Leticia en Colombia y Santa Rosa de Yavarí en Perú. Pero de ellas, la frontera que más destaca es la Tijuana y San Diego; y lo hace por materializar la contradicción entre el Primer y Tercer Mundo, por su volumen de tráfico y por ser el sitio de esperanza y dolor de miles de inmigrantes que buscan llegar al “sueño americano”. De acuerdo a fuentes oficiales, por las garitas de El Chaparral, San Ysidro y la Mesa de Otay cruzan más de cincuenta millones de personas al año. Para los funcionarios de migración de am- bos países y para la sociedad de esta zona metropolitana bina- cional, ello transcurre con la mayor normalidad, pero no alejada de las tensiones que resultan de compartir un territorio dividido. La problemática va cambiando de acuerdo a las situaciones particulares. Por ejemplo, ahora se espera la llegada de miles de centroamericanos agrupados en torno a la Caravana Migrante, lo cual pondrá a prueba la capacidad institucional y humana para gestionar esta forma de migración atípica. Mucha gente opina que Tijuana no es una ciudad bonita, so- bre todo si se compara con su vecina San Diego, pero quizá es que tiene otra estética, vinculada con el caos, la informalidad y el dolor. No es fácil sobrellevar el paisaje de la desigualdad y de los límites humanos cuando se recorren las márgenes de la línea fronteriza donde los migrantes se agrupan para intentar pasar al “otro lado”. Pero cuando se recorre con ojos de explorador, Tijuana nos va revelando su encanto peculiar. Uno de los sitios tradicionales es el Centro, donde se ubica la famosa avenida Revolución, don- Tijuana LA CIUDAD IMAGINADA José Alfonso Baños Francia ciudad.imaginada.pv@gmail.com de se congregaban los estadounidenses que cruzaban al lado mexicano a consumir alcohol durante la prohibición de los años 20 del siglo pasado. De esta manera fue forjándose una fama asociada a los excesos, tanto en el beber y comer como en actividades ilícitas como el consumo de drogas o la prostitución. Hoy, el Centro de Tijuana y la avenida Re- volución muestra un paisaje aderezado por los prototipos de la mexicanidad, materializado en esculturas mesoamericanas, botellas de te- quila o suvenires genéricos como sombreros de charro y sarapes, idénticos a los que uno se encuentra en cualquier destino turístico de playa. La ciudad también muestra un lado con- temporáneo en la zona de Río Tijuana donde se ubica el Centro Cultural Tijuana CECUT así como el distrito financiero caracterizado por --- Desde hace algunos años, la sociedad ti- juanense ha apostado por la innovación tec- nológica y el renacimiento cultural y turístico, gracias a la realización de festivales activando el sector comercial y empresarial. La industria gastronómica, la cerveza artesanal y la Ruta del Vino hacia Ensenada han contribuido en el fortalecimiento turístico e inmobiliario. Por lo que respecta al ámbito deportivo, se cuenta con el equipo de fútbol de la Primera División los Xolos quienes disponen del Estadio Caliente, uno de los más modernos del país y que destaca por contar con un césped sinté- tico en vez de natural. En cuanto al beisbol, la afición tijuanense --- Uno de los espacios más emblemáticos son las Playas de Tijuana, que ocupan la porción más occidental del país y en donde está la monumental Plaza de Toros y la continuación del muro fronterizo que continúa hasta el mar. En este espacio se vive la contradicción de la frontera, del lado mexicano con gente, nego- cios y actividad mientras la contraparte esta- dounidense es un parque con torres de vigi- lancia dotadas de la tecnología más avanzada para impedir o retrasar la tan temida invasión migrante. Aquí es posible ver helicópteros grin- gos sobrevolando el espacio para inhibir el cru- ce ilegal de personas. Frente a la playa están las islas Coronado que--- La complejidad de una ciudad como Tijuana ha motivado un boyante negocio de la ilegalidad ya sea en el comercio de drogas o de personas. Aquí se forjó el famoso cartel de los hermanos Arellano, que azotaron a la comunidad policial mexicana a fines del siglo XX pero que siguen ---. También están los “polleros” quienes man- tienen una aceitada estructura para acceder ilegalmente al “sueño americano”. Visitar Tijuana es comprobar que vivimos en un mundo raro caracterizado por la desigual- dad. Del lado estadounidense está la prosperi- dad económica y el imperio de la ley así como el racismo y la resistencia ante la invasión latina. Por el lado mexicano figura la pobreza y el caos pero también la alegría y las formas flexibles de sobrellevar la cotidianidad. El contraste es la nota que forja este rincón fronterizo mundial. Es doloroso ver el viacrucis humano que as- pirar a mejorar las condiciones de vida material que se le niegan en sus países de origen. Algo en la mente humana se rebela al ver que hay prosperidad en el lado norte mientras al sur pervive la corrupción, el desacuerdo y la pobre- za. Ojalá que en algún momento de la historia, los mexicanos seamos capaces de corregir los desajustes de nuestra educación para conver- tirnos en la nación grande a la que siempre es- tuvimos llamados a ser. Grande como lo fueron los pueblos que habitaron este territorio antes que nosotros.

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