Reflexiones cotidianas El anhelo del reino de Dios

 

 

 

Los mexicanos solemos decir: Año nuevo vida nueva, y así debía ser. Terminar un ciclo e iniciar otro con nuevas intenciones, metas, propósitos o sueños. Pero cómo lidiar con todos estos paradigmas, ideas, creencias que existen acerca de los deseos. Si Buda y otras corrientes, entre ellas las gnósticas, estiman que el deseo es el origen del sufrimiento. Cómo conciliar la idea de tener sueños, metas, ilusiones de futuro, cuando otras corrientes plantean que el pasado es historia, el futuro es incierto y lo único que importa es disfrutar el presente.

En efecto, los deseos causan nuestro sufrimiento porque ellos provienen de nuestra mente inferior, de esa mente controlada por aquellos agregados que buscan sobresalir, anhelan poder, riqueza, fama, éxito. Y entonces la gente se mete de lleno a esa búsqueda, a competir con los demás para sobresalir y obtener la satisfacción de esos deseos. Pero como todos tienen los mismos deseos se enrolan en una dura competencia y todos buscan su realización personal a través de esos paradigmas del deseo. Todos quieren ser millonarios, famosos, pero pocos lo logran y quienes lo hacen, en realidad no encuentran la felicidad verdadera, ni la armonía. Prueba de ello es que muchos famosos mueren a temprana edad sea por drogas, alcohol, depresión o estrés o por el trajín de su oficio.

Nota completa click aqui...

Síguenos en nuestras redes sociales y comparte:
Facebook
Facebook
YouTube
Instagram
error: Contenido con derechos de autor