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Estimado Regidor:

“Si la leche es poca, al niño le toca”

-Refrán popular.

 

El pasado 30 de octubre el regidor del ayuntamiento de Puerto Vallarta, Juan Solís, presentó una iniciativa “para proteger a las personas que son mojadas de manera intencional en temporada de lluvia, para que el conductor que actué (sic) de manera alevosa sea castigado”. Sin menoscabo de su loable buena intención, primero habría algunas dudas qué despejar: ¿Cómo funcionaría la disposición? Supongamos que estoy muy contento esperando el camión en alguna esquina, entonces un automovilista, a toda velocidad y sin miramiento alguno, pasa por un charco y me empapa, ¿qué hago? ¿Apunto las placas, llamo al 060 y me espero a que llegue una patrulla de Tránsito para que lo persiga? Tomando en cuenta que en temporada de lluvias hay como 3 mil charcotes en Puerto Vallarta y sólo unas tres patrullas (alguna descompuesta), tal vez no se atendería muy pronto mi queja… pero supongamos que el agente de Tránsito presencia todo y detiene al conductor mojador, ¿cómo le comprueba que la empapada fue intencional? ¿Tendrá que reírse el chofer para acreditar el dolo? ¿Y si el chofer dice que no se dio cuenta o que no pudo (como en realidad suele suceder) esquivar el charco, ahí qué? Habría que despejar esos pormenores para que la iniciativa funcione, ¿no Regidor?, aunque bueno, la iniciativa tendrá que esperar el ciclo de las estaciones porque todo parece indicar que el día que la anunció, había terminado la temporada de lluvias.

Pero bien, si tiene mucho interés en los asuntos de vialidad (y qué bueno que así sea) ¿no será posible que ese ayuntamiento del que Usted forma parte haga algo verdaderamente efectivo para proteger (y protegernos de) el creciente número de motociclistas que circula por las calles de Puerto Vallarta? ¿Ha visto usted cuántos circulan a toda velocidad sin casco y, muchas veces, sin placas? En ocasiones familias completas van trepadas en la moto sin protección alguna, o con casco los adultos pero el chiquillo sin, o viceversa, el chiquillo con casco y los padres sin nada. Una vida es una vida. ¿Sabe usted que en promedio mueren uno o dos motociclistas por mes en la región? (Lo cual por fortuna no sucede con los mojados en las esquinas). Ojalá puedan ustedes hacer algo efectivo al respecto; y, ya entrados en gastos échele un ojo a los infames camiones chatarrabuses que circulan arrojando tóxico y apestoso humo negro contra la población inerme, o a los miles de conductores que textean y manejan al mismo tiempo, o contestan llamadas telefónicas; a las madres que transportan a sus pequeños menores de 10 años en el asiento delantero o a los que conducen sin utilizar el cinturón de seguridad, y no sólo me refiero a que le afilen los dientes a los agentes de tránsito para que salgan a morder a diestra y siniestra, sino que se haga un esfuerzo integral por mejorar las condiciones de circulación en la ciudad. ¿Qué tal una campaña para crear conciencia en los medios de difusión? Esa sería una buena manera de darle utilidad a los 800 mil pesos que en promedio el ayuntamiento gasta mensualmente en medios y que en este caso les (nos) serían de mucha utilidad al pueblo vallartense y no servirían únicamente para evitar que “le peguen” al alcalde, tal como se acostumbra en nuestro inefable sistema político.

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