Editorial ¿Qué pasa?

Sin duda, la aparición de un cocodrilo amarrado en un árbol, al estilo “crimen organizado”, es un hecho que rebasa todas las barreras de la sensatez.

Hace unas semanas fue el saurio decapitado y torturado. Hoy este joven ejemplar, que sin duda también fue martirizado antes de quitarle la vida.

Esto es un crimen desde cualquier lado que lo veas, es un asesinato con los más bajos instintos que existen, una barbarie que no tiene ninguna justificante.

Por más polémica que cauce la presencia de estos animales en los ríos de Puerto Vallarta, o en el mar (una sola ocasión), no estamos viviendo una situación de emergencia donde la vida del ser humano esté en peligro como para poder justificar una acción tan estúpida, incluso, aunque la situación fuera de emergencia, si en ese supuesto sería justificable matar a mansalva a estos bellos ejemplares.

Es cierto que se debe trabajar para evitar en lo posible ataques de los cocodrilos hacia el humano o viceversa. Es evidente que algo no está saliendo bien y debe de solucionarse, pero con medidas inteligentes, con medidas de sana convivencia y no con acciones que demuestran un acto de barbarie.

También es importante destacar que esta acción es un crimen y que será la autoridad federal quien intervenga, ya que el cocodrilo es una especie que está protegida por el gobierno mexicano y es delito federal atentar contra su especie.

 

Nota completa click aqui...

Síguenos en nuestras redes sociales y comparte:
Facebook
Facebook
Google+
Google+
http://www.tribunadelabahia.com.mx/editorial-que-pasa/
YouTube
Instagram
error: Contenido con derechos de autor