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Date amor…. Amate a ti mismo para que puedas Amar a los demás

Puerto Vallarta.- Originario de Morelia Michoacán pero “patasalada” desde los seis años de edad; Salvador Estrada Nuñez disfruta todos los días, de lo que hoy es su gran pasión: pedalear por la Bahía de Banderas en su triciclo adaptado. Una gran sonrisa con un alto ritmo así como la bandera de México que porta con mucho orgullo en su espalda, es el llamar de la atención de los que caminan, trotan y corren a lo largo del malecón en Puerto Vallarta.

Salvador llego siendo un niño a este puerto turístico, pero muy joven se encamino por el sueño americano, sin embargo dice fue víctima de las circunstancias, de la delincuencia que existe en estados unidos, fue atacado y una bala en la espalda, le dio el destino que hoy enfrenta al dejar de caminar. “Al principio mi reacción fue de depresión, lo perdí todo, mi esposa, mi hijo, subí mucho de peso, me sentía mal, sentía que ya no podría hacer nada; pero un día me decidí a cambiar, primeramente fue un reto conmigo mismo, por mi salud, me decidí a montarme en el triciclo, que me ha cambiado mi vida totalmente; este cambio esta vez fue muy positivo” No es fácil empezar, al principio me enferme, le dí durísimo a la pedaleada, y me activo bruscamente mi sistema, pensé en regresar o vender el triciclo, pero comenté la distancia que había recorrido, hacia 2 horas diarias… me dijeron ese había sido el problema.

Hoy puedo decir que puedo ir a donde yo quiero, tengo una pareja que me apoya, estoy bien. Comento sonriendo No tengo palabras para describir lo que siento al participar en una carrera, es maravilloso, me lleno de una adrenalina y una satisfacción grandísima, siento que puedo lograr muchas cosas, principalmente mi salud es demasiado lo que me ha beneficiado me siento “chingon”.

Vende dulces en el malecón, trabajo que le ha permitido costear los gastos de inversión de entrenamiento, y mantenimiento de su triciclo. Si hablara de 8 años atrás desplazarse en la ciudad era muy difícil, era misión imposible, pero una vez que empezaron a remodelar el malecón, pensaron en nosotros, implementaron más rampas y ahora también sobre las avenidas, ya no hay impedimento para una persona con discapacidad salga o realice algún deporte, lo importante es visualizarte tus rutas, pero no solo eso ha cambiado, la gente también lo ha hecho, respetan mi paso, los camioneros cuidan mi paso al verme, ya no me tocan el claxon en forma de mentada, la gente me ve desde sus carros y me saludan.

Me gustaría decirle a las personas que tienen una discapacidad que deben aceptarse, que no dejen caer, sé que es difícil pero hay tantas cosas que pueden hacer, las personas que como sufrieron algún accidente como yo, busquen apoyo principalmente con su familia, y tengan fuerza de voluntad, teniendo eso saldrán adelante. No todo es bonito tengo días malos, pero por la gracia de dios brincamos los baches que vamos encontrando en el camino.

Su rutina diaria es puntual, a las 6 am empieza su recorrido por el malecón en Puerto Vallarta, en ocasiones decide hacerlo por las vías principales de Vallarta, ida y vuelta al crucero de las juntas, ha participado en medios maratones que se llevan a cabo a lo largo del año en Puerto Vallarta y Riviera Nayarit, donde ha obtenido primeros lugares, actualmente entrena para participar por completo en un maratón, a futuro espera poder participar en encuentros estatales y porque no nacionales. También disfruta del rol de bicis nocturno que son todos los miércoles arrancando desde la ballena en Marina Vallarta hasta el malecón, a las 9:00 de la noche. 6,500 le costó comprar su triciclo adaptado, con el cual tiene un año. Sin embargo ha agregado más piezas a este para darle un poco más de comodidad y resistencia por lo que ha tenido que invertir un tanto más.

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