Input your search keywords and press Enter.

Armando

 

¿Cuándo una persona pasa de ser necesaria a imprescindible? ¿Cuándo se convierte en fundamental para una sociedad? ¿En qué momento se vuelve historia perenne, imborrable?

Ayer falleció Armando Soltero Macías.

Se muere el cuerpo pero deja tras de sí el mejor legado que un hombre pueda construir. Con su dirección e inspiración hizo realidad el anhelo de miles de vallartenses al convertir en realidad el Centro Universitario de la Costa.

Armando lideró el proyecto y lo llevó por el camino correcto. Luego, cuando fue imposible que continuara en la rectoría, emigró a la Prepa Jacobo para convertirla en una escuela moderna, vanguardista, y de referencia.

Transformó la manera de hacer educación, y convirtió a la UdeG en un hito para nuestra ciudad. El CUC y la Prepa son lo que son gracias a Armando y de eso no hay discusión.

Pero, ¿qué tanto ha crecido nuestra sociedad hoy gracias a la intervención de Soltero? ¿Cuantos miles de vallartenses nos hemos beneficiado de su legado?

En medio de esto, Armando se dio el tiempo de convertirse en vallartense. Amó a nuestra ciudad e impulsó decenas de proyectos culturales para engrandecerla.

En su vallartización cultivó cientos de relaciones y decenas de amistades. Me privilegió con ser una de ellas. Platicamos mucho. De educación, de cultura, de política y de cine.

Platicamos mucho de nada y mucho de todo. Ayudó a formar a mis hijos y siempre les guardó admiración. Solo tenía palabras buenas para ellos.

Por eso hoy estoy triste, por la falta que le hará a una ciudad que aún lo necesitaba, a la que aún podía darle mucho más, por la falta que me hará a mi como su amigo, por la falta que le hará a una sociedad que demanda gente buena y preocupada. Pero ahí está su herencia, convertida en educación, en mejores mujeres y hombres.

Edición impresa digital aquí